lunes, 9 de abril de 2018

Hay unas que se quedan para siempre (1)

Por mucho que sepamos (o creamos saber), por mucho rock que hayamos oído, siempre habrán algunas canciones que se nos quedan en el alma para siempre, sin importar la profundidad de sus letras, la calidad de su melodía o el prestigio de la banda.

Gracias a Dios todos somos únicos e irrepetibles y es por eso que difícilmente, las canciones  que a mi me gusten sean las mismas tuyas, pero sin embargo te las quiero compartir con una pequeña historia detrás de.......



Styx, Renegade: llegó a mi vida cuando yo tenía 15 años y llegó para quedarse en medio de una vida llena de música disco y tal vez Kiss, Styx y Renegade llegaron para quedarse. conservo el vinilo como una reliquia. es un canción con energía y me ayudó a iniciar como rockero.







Scorpions, In Trance: En mis primeros años de universidad y gracias a un buen amigo ( un hermano para mí) KL8, esta canción se volvió mi compañera de viaje desde 1982, en todos los formatos y versiones (acústica u original).









Santana, El Farol: a finales del año 1999 conseguí el sencillo de la canción Smooth de Rob Thomas y Santana y el tema bonus llamado el Farol, se quedó a vivir conmigo. escuchando esa melodía, puedes montar la película  de amor que quieras en tu mente y mejor si es al lado del amor de tu vida.








Nazareth, Love leads to madness:  también en 1982 empecé a oír en el radio esta canción y a través de ella a todas las niñas que me gustaban, así yo no les gustara a ellas. La música de Nazareth, las hizo quedar congeladas en mi memoria, así jamás hubiese hablado con ellas.







Live, Selling The Drama: aunque es una canción de 1994, apenas la escuché hace un par de años, por un post de alguién en instagram.  me encantó y hace parte de mi play list.










Algún día publicaré  la segunda parte. por ahora como dirían las abuelas....deje así.